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Saint-Jean-de-Luz, el pueblo de los corsarios

En una época en la que salir a la mar se convirtió en una autentica proeza y en la que el trabajo de cazar ballenas se complicase los hombres de mar buscaron una forma de vida defendiendo las aguas y los pueblos de barcos enemigos: se convirtieron en temibles corsarios. Los corsarios tenían el derecho de apoderarse de los barcos enemigos con el permiso del Rey. El botín, pues, se repartía entre el Rey, el almirantazgo, el armador y la tripulación. Saint-Jean-de-Luz es un pueblo que ha vivido mirando al mar, un lugar donde las embarcaciones salían a la caza de la ballena y que durante los siglos XVII y XVIII se convirtió, también, en un nido de víboras o lugar de reunión de corsarios. La unión con el mar la convirtió en una importante ciudad portuaria, convirtiéndola, a su vez, en una importante ciudad comercial. Por las calles de Saint-Jean-de-Luz han paseado pescadores, rederas, comerciantes, reyes y reinas, y corsarios y piratas. Las mansiones y los edificios de arquitectura típica labortana dan fe de una historia ligada al mar.


Donibane Lohitzuneko portua
2011-11-01

Pasear por esta hermosa ciudad te traslada a otra época. Una época en la que la gente del lugar vivían del mar, un mar presente que aún hoy sigue siendo importante. El puerto da fe de ello. Un puerto desde el que salían las embarcaciones que iban a la caza de la ballena o a pescar bacalao durante los siglos XV y XVI. Pero la competencia con los balleneros ingleses y holandeses era tal, que tuvieron que buscarse una nueva forma de vida. Así empezó la historia de los corsarios en Saint-Jean-de-Luz. Pescadores vascos convertidos en talentosos corsarios. Su reputación era acorde a sus capturas. Esta historia esta escrita en las calles de la ciudad, ya que muchas de las calles y mansiones llevan los nombres de estos hombres de mar como la Joanoenia o la Casa Luis XIV financiada con dinero de los corsarios.


Donibane Lohitzune
2008-11-16

Saint-Jean-de-Luz está en la costa de Lapurdi, una de las comunidades del País Vasco en el Francia, también conocido como País Vasco Francés. Viendo la gran bahía de Saint-Jean-de-Luz, Donibane Lohitzune en euskara, se entiende perfectamente porque esta ciudad fue un importante puerto pesquero, un honor que hoy en día sigue manteniendo, y lugar de encuentro de corsarios. El pueblo está protegido por la fisionomía de la costa: por acantilados y una gran duna de arena en mitad de la bahía. Desde el muelle del Infante podemos ver el puerto de pescadores y la localidad vecina de Ziburu, pueblo que refleja y guarda el pasado pescador de la localidad.


Ziburuko dorrea
2008-11-16

En el puerto sobresale la Joanoenia o la Mainson de l'Infanta construida el acaudalado corsario Joannot de Hareneder en 1640. Su construcción esta inspirada en los palacios de Venecia y en su parte mas alta era una torre de vigilancia desde donde su dueño vigilaba las llegadas de los marineros.

Donibane Lohitzune portutik
2011-11-01

Seguimos por el paseo de la playa. Las casitas de estilo labortano conviven con mansiones que miran al mar.




Donibane Lohitzuneko hondartza
2011-11-01

Hay dos edificios que llaman especialmente la atención por su arquitectura y elementos decorativos: el Gran Hotel y el Casino La Pergola. El Gran Hotel construido en 1909 con estilo neo-romántico alberga hoy en día un hotel de cinco estrellas con spa. La Pergola es un casino de estilo art-deco.

Donibane Lohitzune, Gran Hotel
2011-11-01

Desde la playa podemos entrar en las calles del Casco Antiguo de Saint-Jean-de-Luz. Un paseo por la historia aristocrática y marítima de la ciudad. La Rue Gambetta es la artería principal comercial de la ciudad.

Donibane Lohitzune, Alde Zaharreko kaleetako bat hondartzatik
2008-11-16

Donibane Lohitzune, Alde Zaharreko kalea
2011-11-01

En Saint-Jean-de-Luz se casaron el Rey de Francia Louis XIV, el Rey Sol, y María Teresa de Austria y Borbón, Infanta de España (1660). Un hecho histórico que también se quedó anclado en la ciudad. Desde el Casco Antiguo entramos a la plaza abierta al puerto y que lleva el nombre del Rey y en la que preside el Ayuntamiento. Al lado está la mansión en la que se alojó durante cuarenta días esperando la llegada de Maria Teresa. La Casa de Louis XIV fue construido con dinero de los corsarios en el siglo XVII.

Donibane Lohitzune, plaza

Louis XIV Etxea
2011-11-01

Hoy en día los corsarios han dejado lugar a los turistas y visitantes que llenan la terrazas de las cafeterías, los restaurantes y los numerosos hoteles de la ciudad. Estas son solo unas pocas de las muchas historias que se pueden encontrar en este pueblo marinero.


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