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El mirador de Urbasa: Balcón de Pilatos

Una caída de 924 metros es el final natural sur de la sierra de Urbasa. Un risco cortado como si por un cuchillo se tratase. Un corte perfecto. El Balcón de Pilatos es un mirador desde el que se puede ver todo el valle de las Ameskoas. Y bajo las rocas guarda, entre la vegetación, esconde un secreto de enorme belleza: el nacedero del Urederra.

Nadie sabe con exactitud de donde viene el nombre de Balcón de Pilatos, ni siquiera en la zona lo llamaban así. Era más conocido como el Balcón del Ubagua. Este lugar, la sierra de Urbasa, está completamente unida al agua no solo por el nacedero que esconde el balcón, sino porque el mismo monte esconde en sus entrañas acuiferos. Hasta su propio nombre lo indica: en euskera ur es agua y basoa bosque. El bosque de agua.

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El Charco Verde

Gracias a las algas Ruppia Marítima que habitan en el interior y el azufre del Charco Verde o Charco de los Clicos el agua de esta laguna adquiere un color verde que contrasta con el negro de la arena de la playa y el rojo de las montañas. A penas cien metros separa el mar de este curioso lago verde. Además, el Océano Atlántico está conectado con esta laguna a través de de grietas subterráneas. 

El nombre del el Charco Verde no es ningún misterio viendo el intenso color de la laguna, sin embargo, su otro nombre, el de los Clicos, proviene de un de un marisco comestible que antiguamente era habitual en esta zona y que, sin embargo, hoy en día está extinguido. El Charco Verde está en Lanzarote, la Isla de los Volcanes, en la población de El Golfo, en el municipio de Yaiza, y está incluido en el Parque Natural de los Volcanes que rodea el parque nacional del Timanfaya. 

La Avenida de las Playas de Puerto del Carmen

Un kilómetro y doscientos metros de playa. Y es solo una de las playas de Puerto del Carmen, la principal zona turística de Lanzarote. En total son seis kilómetros de playa las que componen el litoral de Puerto del Carmen. A su vez, esta localidad costera, pertenece al municipio de Tías. 

En los años 1960 con la llegada del Hotel Fariones y San Antonio el pequeño pueblo marinero apenas poblado de la Tiñosa se convirtió en uno de los destinos turísticos más demandados de Lanzarote. Hasta entonces, el municipio de Tías era considerado el más pobre de la isla. 

Haría, el Valle de las Mil Palmeras

Haría mantiene la esencia de las Canarias. Las palmeras que abundan en la zona pone la pincelada final a un entorno de postal. Contiene la mayor parte de la flora autóctona compuesta de palmeras, cactus y tuneras. Una zona tranquila perfecta para descansar al norte de la isla de Lanzarote.

El municipio de Haría está situado en el norte de Lanzarote, en el Valle de Malpaso. Lleva el sobrenombre del Valle de las Mil Palmeras, por que, aunque nunca se han contado, en esta zona abundan los árboles de palma dándole al municipio una esencia especial y muy canaria. Además, sus edificios típicos canarios, blancos, hace que retrocedas en el tiempo. Es uno de los pueblos mejor conservados de la isla. Además, el microclima de Haría, entre canario y norteño, hacen que sea una las zonas más verdes de Lanzarote. 

El Mirador del Guinate

Al norte de Lanzarote, en los riscos de Famara, da paso al archipiélago Chinijo con La Graciosa a la cabeza el Mirador del Guinate. Una buena alternativa al Mirador del Río de Cesar Manrique. Si la niebla del norte te lo permite, y el alisio no sopla con fuerza, desde aquí se puede ver "el río" que se forman entre la isla de Lanzarote y la Graciosa y la propia isla salvaje donde en sus 24 kilómetros cuadrados solo viven 700 personas. 

El Mirador del Río es uno de los lugares obligados a visitar cuando viajas a Lanzarote. ¿Pero qué pasa si los Centros de Arte, Cultura y Turismo de la isla están cerrados por huelga de sus trabajadores? La suerte no nos acompaño en nuestro viaje a las islas afortunadas, que no lo fueron tanto para nosotros, y tuvimos que buscar alternativas. Desde luego, no son las vistas que se pueden ver desde la obra de Cesar Manrique, pero menos es nada.

El puente más famoso de Köln: Hohenzollern

Cruzar el puente más famoso de Colonia es una de las cosas imprescindibles para hacer en la ciudad alemana. Al pasar el río Rin el puente se convierte en el complemento perfecto de la Kölner Dom o Catedral de Colonia. Hohenzollernbrücke ofrece una panorámica de la ciudad difícil de mejorar.

Hohenzollern Bridge o Puente de Hohenzollern es un puente ferroviario de metal construido a principios del siglo XX, entre los años 1907 y 1911. Antiguamente solo pasaban por el las vías del tren y coches, aunque después de su reconstrucción en los años 40 se destinó su paso para trenes y peatones. Las nuevas generaciones han cambiado la estructura del puente añadiéndole miles de candados que esconden historias de amor.

Kölner Dom, la joya de Alemania

La Catedral de Colonia o Kölner Dom es de esos edificios que te quitan el sentido. Sus torres casi tocan el cielo, en el momento de su construcción fue el edificio más alto del mundo y hoy en día tiene el honor de ser el edificio gótico de más altura. Los millones de detalles de su fachada hacen que no sepas donde dirigir la mirada, porque sabes que estás ante una obra de arte única, y te transporta a los tiempos de la novela Los pilares de la tierra. 

Templo gótico, su construcción tardó seis siglos. Las idas y venidas acerca en el presupuesto, hicieron que las obras de la catedral comenzaran en 1248, y el edificio se inaugurara en 1880. Es decir 630  años para acabar esta obra de arte. En sus cimientos encontraron signos de otros edificios, como un templo romano del siglo IV y una iglesia del siglo IX. Cuando este templo se quemó emprendieron con la construcción de la gran catedral.