20170503

Preparando la maleta a Conil de la Frontera


Si hablamos de los pueblos de la costa gaditana es el blanco y la pureza y la paz que este color transmite lo que me viene a la cabeza. Conil de la Frontera no es una excepción. A pesar de haberse convertido en un pueblo que cada año acoge a miles de turistas, ha sabido mantener el el encanto de las villas marineras con su urbanismo andalusí: casas blancas con tejado en forma de terraza y callejuelas estrechas por las que es muy fácil perderse.


Y lo bonito que es perderse por estas calles y poder saborearlas al máximo. Conil de la Frontera está a poco más de 40 kilómetros de la capital de la provincia y tiene una población de 21.900 conileños y conileñas. Uno de sus mayores atractivos son las playas y las calas que se esparcen por todo el el litoral. Más de 14 kilómetros de arena blanca y agua azulada.



La inesperada Cadiz


Aunque Cadiz estaba en la lista de viajes deseados, no era uno de mis destinos más deseados. Es de esos lugares que tienes ganas de visitar, que quieres visitar, pero para los que hay otros destinos que están por encima de ese. Quería visitar Cadiz, pero a la vez, la enorme distancia a la que estamos me echaba un poco para atrás. Pero si no lo hacíamos ahora, no íbamos a tener otra oportunidad así. Así que, aunque al principio me pareció una locura ir "hasta" Cadiz ya que ni siquiera sabía lo que podríamos ver, se ha convertido en uno de nuestros mejores viajes y con los que mejor sensación nos hemos quedado. Nos ha quedado muchos pueblos por conocer y la casi seguridad de que volveremos.

 Cadiz


Cadiz es la provincia más meridional de la Península Ibérica, es decir, para nosotros Cadiz está literalmente en la otra punta de la Península. Es por eso que al prinicipio los mil kiómetros de distancia que nos separa nos daba un poco de vertigo, más aún cuando el viaje lo íbamos a hacer en coche. Pero según ibamos leyendo más sobre Cadiz, más ganas nos entraban de la nueva aventura.

Y es que bajo la capital, Cadiz, está la antigua Gadir que data del 1.100 a.C. convirtiéndola en la primera capital de provincia más antigua de occidente. Antes estuvieron aquí los tartesos y los fenicios que dejaron bastantes vestigios de su paso. Los romanos y visigodos también cayeron en los atractivos del lugar y ya en el siglo VIII fueron los musulmanes quienes se acomodaron en el territorio.

Un lugar lleno de historia y de cultura en la que diferentes civilizaciones han ido dejando su pequeña huella. A pesar de su riqueza, y una de las cosas que más nos gustó, es que parece que el paso del tiempo y el ir y venir de turistas a penas ha hecho mella en las poblaciones y espacios y sigue estando "virgen".

Alojamiento



Una vez decidido nuestro destino teníamos que buscar alojamiento y como siempre tiramos a nuestro tipo de alojamiento preferido: el bungalow en camping. En la provincia hay varios campings y en la elección del que visitaríamos fue determinante el precio. Es decir, elegimos el más barato que nos salía en el buscador. No escogimos ni por la población ni por la cercanía a la ciudad...

Nos alojamos en el Camping El Faro, en Conil de la Frontera cerca del Cabo Roche y el puerto de Conil de la Frontera. Elegimos el bungalow más barato y miramos las cuatro cosas básicas que pedimos de los bungalows: televisión, cocina, habitación grande y baño completo. En este caso, además, el wifi era gratis. Inmejorable. Cinco noches por 250 euros. Dos días tocaban en las vacaciones de Semana Santa, en temporada alta, y los otros tres en temporada creo que baja.


Cuando llegamos ya de noche al camping una cosa que me gustó mucho era el ambiente que había tanto en el camping, en el bar, como en la zona de bungalows donde nos alojamos. La gente tomando algo en las terrazas, los niños y niñas jugando... Claro, que era viernes santo y se notaba ya que el domingo el camping se quedó vacío. Aún así, el camping estaba muy bien y el trato también fue muy bueno. El camping está a unos cuatro kilómetros del núcleo urbano, pero también es cierto que muchos de los campings de la zona estaban por ahí. Tenía acceso directo a la playa, a la Cala del Aceite, a través de un camino de un kilómetro más o menos y muy bonito. También tenía piscina, zona de juego para niños y niñas, pista de padel y algún otro servicio que no disfrutamos.


El bungalow nos gustó mucho por lo espacioso que era. Uno de los mejores en los que hemos estado. La única pega era que no tenía un sofá propiamente dicho para poder descansar de las largas pateadas que nos pegábamos. Pero, por lo demás, un bungalow de los de para repetir. Además, estaba en una zona separada del camping en sí, es decir, de la zona de acampada dando la sensación de una pequeña urbanización de casitas blancas y verdes. Me gusto mucho, mucho.

El viaje


1.000 kilómetros en coche. 1.009 más concretamente. A cualquiera que le decíamos que nos íbamos a Cadiz la respuesta era la misma o cara de sorprendido o la pregunta de "estáis locos?". Bueno, pues un poco, pero de vez en cuando hay que hacer este tipo de locuras que merecen la pena. Fuimos seis días, del 14 al 19 de abril, desde Viernes Santo en plena Semana Santa hasta el miércoles siguiente. Aunque fuesen seis días dos de esos eran para el viaje.

Como para otros viajes, como cuando fuimos a Oporto, miramos en Google Maps antes de salir y con las indicaciones en papel salimos. Pero al entrar en la provincia de Burgos nos llevó por un camino un tanto extraño, nos metió en un pueblo saliendo de la autovía, y decidimos mandar los papeles a la... parte de atrás del coche. Así que nos guiamos por el instinto. Para ir a Andalucia tenemos que pasar por Madrid, así que Burgos-Madrid-Sevilla. Fácil.

Pero una vez en Madrid tuvimos que mirar en el Google Maps del móvil para saber por donde teníamos que ir exactamente porque las 10 horas de viaje si todo iba bien ya nos parecía suficientes. Así que, Google Maps nos mandaba hacía Badajoz. De allí a Sevilla y Sevilla Cadiz. Y es lo que hicimos. Y después de este viaje ya nos hemos convencido de que nos hace falta un GPS en condiciones. Porque, sí, el móvil hace su función, pero se come la batería en unas horas.

La vuelta, sin embargo, la hicimos por el camino más corto que nos enseñaba el mapa del móvil: Cadiz-Sevilla-Badajoz-Salamanca-Valldolid-Burgos-Vitoria. Y la verdad es que notamos mucho la diferencia. Menos trafico y en 9 horas y poco llegamos a casa.

A penas paramos en el viaje ya que queríamos perder el menos tiempo posible. Dos "paradas técnicas" y para delante. Aunque si es cierto que a la ida paramos más veces, o quizás paradas más largas que a la vuelta.

❖ Gastronomía

Lo mio no es la gastronomía aunque tengo que reconocer que la gastronomia andaluza es de mis preferidas: flamenquines, salmorejo, gazpacho... Son cosas que me gustan, pero me gustan comerlas en Andalucia. Pero no probamos nada de esto. Nuestra alimentación en las salidas se basó basicamente de patatas bravas o papas bravas, como dicen allí. Y nos quedamos sin ninguna duda con las de Tarifa, del bar PicNic, que estaba en un plazuela muy mona.


Que hacer en Conil


Más que qué hacer en Conil, la guía de nuestro viaje a Cadiz estaba preparada para ver cosas por toda la costa de Cadiz. Queríamos visitar, por supuesto, la capital, Cadiz, y algún pueblo de la costa. Y, como no, Conil, ya que estaba al lado.



❖ Conil

Conil de la Frontera es un pueblo de estilo andalusí, de edificios blancos, en el que destacan varios edificios religiosos y defensivos como la puerta de la Villa y varias torres. Tiene 14 kilómetros de litoral repartido en playas y pequeñas calas como la del Aceite.

❖ Cadiz

Conocida como 'la tacita de plata' está rodeada de agua. Destaca la catedral en su panorámica desde el paseo marítimo. Puerto importante desde tiempos antiguos. La capital más antigua de occidente tenía el nombre de Gadir. Por aquí pasaron fenicios, romanos y visigodos, pero sobre todo son los primeros los que dejaron más huella. La parte vieja está rodeada de arquitectura defensiva: fuerte y muralla. Aquí se celebran los famosos Carnavales de Cadiz con las irónicas chirigotas.

❖ Tarifa

En Tarifa sopla mucho viento, o eso dicen, ya que está en la misma punta de la península. Desde aquí se ve el Estrecho de Gibraltar y a unos 14 kilómetros África. Destaca el Castillo de Guzmán el Bueno. También está la isla de las Palomas, pero no se puede visitar porque es del ministerio de defensa. En el puente para acceder a la isla a un lado está el Mediterráneo y al otro el Atlántico. Debido al aire que mucha gente practica en estas playas kitesurf y windsurf.

❖ Estrecho de Gibraltar

Desde Tarifa y, sobre todo, desde el Mirador del Estrecho se puede ver bastante bien la costa marroquí y el Monte Musa.

❖ Diario de viaje



Pocos días en Cadiz y mucho por conocer. Así aprovechamos los días que pasamos en Conil.

14 de abril. Viernes

Empieza el viaje: Altsasu-Conil (11 horas de viaje) Cruzamos la Península de norte a sur.

15 de abril. Sábado

Playa con acceso desde el camping: Cala del Aceite
Conil de la Frontera (pueblo)
➝ Parte vieja
➝ Playa

16 de abril. Domingo

Cadiz
➝ Restos fenicios
➝ Paseo marítimo
➝ Teatro romano
➝ Callejeo por la Parte Vieja
➝ Catedral
➝ Ayuntamiento
➝ Puerto
➝ Murallas y fuerte
Cabo Roche: anochecer desde el Cabo Roche, cerca del faro Roche. Intento I: el sol se va en segundos y no nos da tiempo a disfrutarlo.

17 de abril. Lunes

Tarifa
➝ Callejeo por la Parte Vieja
➝ Puerto: África
➝ Isla de las Palomas
➝ Playa
➝ Castillo Guzmán el Bueno (está cerrado porque es lunes)
➝ Más callejeo
Mirador del Estrecho en el Parque Natural del Estrecho
Cabo Roche: anochecer desde el Cabo Roche. Hoy, si.

18 de abril. Martes

Conil de la Frontera
➝ Puerta de la Villa
➝ Callejeo por la Parte Vieja conociendo más detenidamente el pueblo
➝ Playa

19 de abril. Miércoles

Vuelta: Conil-Altsasu (no llega a 10 horas)


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