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Instantes de 2019

Dicen que nunca es tarde si el dicho es bueno, y, sobre todo, nunca es tarde para recordar un buen año, sobre todo en lo que a viajes, escapadas, rincones recorridos y aventuras vividas se refiere. Este año he podido tachar de la lista algunos de los sitios que tenía en la lista desde hace mucho tiempo.

The Moon en el Natural History Museum de Londres


Para empezar el año fuimos de excursión a las Campas de Urbia. Una ruta fácil de unos 11 kilómetros que ya conocíamos, pero que no por ello deja de sorprender. La parte del recorrido que más me gusta es la que cruza por una calzada se piensa que medieval. El paraje merece el esfuerzo.

Calzada real de camino a las Campas de Urbia

Campas de Urbia

En abril, en Semana Santa, volvimos a uno de mis lugares de referencia: Salou. El tiempo no nos acompañó mucho y entre los planes que hay que para hacer en Salou fuimos Port Aventura.

Port Aventura

A principios de agosto fuimos a conocer el que dicen que es un pueblo encantado: el pueblo abandonado de Otxate, en Trebiño. La verdad es que alucinados nos dejó, pero de la desilusión que nos llevamos. Tiene su encanto, pero nada del otro mundo.

Ochate

En agosto también hice el gran viaje del año: Londres. Conocimos lo más significativo de Londres, espero contar el viaje más adelante. Una de las cosas que más me gustó fue Candem.

Big Ben en obras

La famosa estampa de Candem (con muchísima gente)

Después disfrutamos de otro de nuestros lugares de referencia: los Pirineos. Además, en esta ocasión visitamos nuevos lugares y rincones que nos dejaron fascinados, como el recorrido de las Ermitas de Tella, que también espero poder contar más adelante, o Jánovas. Uno de los propósitos para este año es volver al blog más a menudo.

La primera parada en el recorrido de las tres ermitas de Tella

Jánovas

Antes de terminar las vacaciones de verano fuimos a un rincón de Navarra que estaba en mi lista desde hace mucho: las Bardenas. Se trata de un desierto al sur de Navarra realmente espectacular, cuyo símbolo es el Castildetierra. Siendo sincera, me lo esperaba mucho más grande.

El famoso Castildetierra de las Bardenas Reales de Navarra

Como todos los años, no podía faltar la visita a Donostia. Y aunque durante el verano pudimos ir solo un par de veces (entre el tiempo que no acompañó mucho y los diferentes viajes no pudimos ir mucho), por fin disfrute de una de las atracciones estrellas de la Semana Grande, los fuegos artificiales. Durante el año he ido unas cuantas veces más.

El Kursaal de Donostia 

La vuelta al trabajo y la rutina suele ser dura, pero en el 2019 fue un poco más amena porque volví a Salou, Port Aventura, me hice un tatuaje (bastante viajero con un significado muy especial) y fui a Barcelona uno de los destinos que me había marcado para el año. Todo esto en un fin de semana. No se puede exprimir más el tiempo. Un viaje de esos de los que tienes pocas fotos, por que de verdad los has disfrutado.

Catedral de Barcelona

Este verano lo he vivido, en mayúsculas.

A finales de septiembre volvimos al monte para conocer, por fin, la Cruz de Mirutegi, en la sierra de Entzia.

Cruz de Mirutegi

En el gran puente de diciembre fuimos a Cantabria. Hace muchos años fuimos a Santillana del Mar y tenía la espinita clavada de volver, y por fin, casi una década después volvimos. En sí no estuvimos en Santillana del Mar, pero ya lo contaré mejor en diferentes entradas del blog.

Cueva del Cullalvera en Ramales de la Victoria

Santillana del Mar

Y terminamos el año como lo empezamos: subiendo al monte. En esta ocasión hicimos un recorrido bastante sencillo para subir a Larrun.

Acceso al tren cremallera del Larrun, aunque nosotros subimos andando

Como siempre, no es que sean grandes viajes por el mundo ni grandes aventuras envidiables (que me gustaría hablar sobre este tema algún día). Pero son mis pequeñas aventuras que me llenan cada vez más. Y por supuesto, he vivido otras muchas cosas que no cuento pero que las he disfrutado muchísimo; como Carnavales, la organización y celebración de una gala en el trabajo, nuevo espectáculo en Dantzarima y un largo etcétera.

Para este 2020 pido lo mismo que el anterior: viajar. Por ahora ya tengo un viaje cerrado para marzo y posiblemente otro para la semana de pascua que ya iré contando a su debido tiempo. Y, como he comentado, uno de los propósitos para este año nuevo es escribir más en el blog. Espero superar las pequeñas barreras tecnológicas que me lo impiden (un ordenador viejo y roto) y poder cumplirlo.

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